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Novedades en los Procedimientos Tributarios por la entrada en vigor de la Ley 39/2015, de Procedimiento Administrativo.

por en Fiscal

El 2 de octubre de 2016 es la fecha de entrada en vigor de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.

Las Novedades en los Procedimientos Tributarios por la entrada en vigor de dicha Ley son las siguientes: 

1. Nuevos sujetos obligados a relacionarse electrónicamente con la Agencia Tributaria (Ley 39/2015)

Esta Ley obliga, entre otros, a las personas jurídicas y a las entidades sin personalidad jurídica a relacionarse electrónicamente con las Administraciones Públicas. Entre las entidades sin personalidad jurídica se incluyen las comunidades de bienes, las herencias yacentes y las comunidades de propietarios.

Esta relación electrónica comprende tanto las notificaciones como la presentación de documentos y solicitudes a través de registro.

La presentación de declaraciones y autoliquidaciones se continuará haciendo como hasta ahora, por no estar afectada por la Ley 39/2015.

Las presentaciones de documentos y solicitudes dirigidos a la Agencia Tributaria deben realizarse obligatoriamente a través del registro electrónico (www.agenciatributaria.gob.es)

En el ámbito aduanero, todos los operadores económicos (personas físicas o jurídicas que se relacionan con la Administración para la aplicación de la legislación aduanera en el desarrollo de una actividad profesional) deben efectuar la presentación de los documentos y solicitudes previstos en la legislación aduanera obligatoriamente a través del registro electrónico (www.agenciatributaria.gob.es), excluyéndose únicamente las excepciones establecidas en el Código Aduanero de la Unión y en los Reglamentos que lo desarrollan.

El incumplimiento de esta obligación puede ser constitutivo de la infracción tributaria prevista en el artículo 199 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, que establece la imposición de una sanción consistente en multa pecuniaria fija de 250 euros.

Se excluyen de esta obligación de presentación por vía electrónica las excepciones previstas en el resto de la normativa vigente que obligan a la presentación en papel o soporte físico (originales de avales, documentos notariales, judiciales, etc.).

2. Capacidad de obrar.

Para todo el ámbito administrativo en general, la capacidad de obrar se regula a partir de 2-10-2016 en el artículo 3 y siguientes de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (LPAC 39/2015). Las especialidades para el campo tributario se encuentran en el artículo 44 de la LGT 2003 que regula esta materia de manera muy similar a la norma administrativa general, estableciendo que tendrán capacidad de obrar en el orden tributario, además de las personas que la tengan conforme a derecho (personas físicas y jurídicas), los menores de edad y los incapacitados en las relaciones tributarias derivadas de las actividades cuyo ejercicio les esté permitido por el ordenamiento jurídico sin asistencia de la persona que ejerza la patria potestad, tutela, curatela o defensa judicial. Solo añade esta redacción respecto a la del artículo 3 de la LPAC 39/2015, la mención a los incapacitados y a la institución protectora de la defensa judicial. En la norma administrativa general se han incorporado desde 2-10-2016 con capacidad de obrar los grupos de afectados, las uniones y entidades sin personalidad jurídica, y los patrimonios independientes o autónomos, cuando la Ley así lo declare expresamente, lo que tendría correspondencia con la consideración de obligados tributarios de las entidades sin personalidad jurídica del artículo 35.4 LGT 2003.

3. Administración electrónica.

La Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común es de aplicación directa en el ámbito de los procedimientos tributarios en todos aquellos aspectos no regulados expresamente por la normativa tributaria. En materia de administración electrónica esta ley ha incorporado los preceptos de la Ley 11/2007, de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos (a partir de 2-10-2016 la Ley 30/1992 y la Ley 11/2007 fueron derogadas y sus contenidos se integraron en la nueva Ley 39/2015).

4. Las fotocopias como medios de prueba.

Un asunto relacionado con los documentos probatorios es el de la validez de las copias o fotocopias de los documentos originales. El artículo 334 LEC 1/2000 se ocupa de esta materia estableciendo que la parte a quien perjudique puede pedir su cotejo si se pusiera en duda la exactitud de la reproducción. Si no fuere posible cotejarlo con el original se valorará según las reglas de la sana crítica. El artículo 46 de la derogada LRJPAC 30/1992 se refería a la validez y eficacia de documentos y copias, estableciendo que las copias de cualesquiera documentos públicos gozarán de la misma validez y eficacia que estos siempre que exista constancia de que sean auténticas, y las copias de documentos privados tendrán validez y eficacia, exclusivamente en el ámbito de la actividad de las Administraciones Públicas, siempre que su autenticidad haya sido comprobada. La actual regulación administrativa general de esta materia se ha incorporado con mucho mayor detalle en los artículos 27 y 28 de la LPAC 39/2015.

5. Régimen de las notificaciones tributarias.

La normativa reguladora del régimen de las notificaciones tributarias se encuentra, en cuanto a los aspectos generales en la Ley 39/2015 sobre procedimiento administrativo común (LPAC) vigente desde 2-10-2016, y en cuanto a las especialidades para el ámbito tributario en los artículos 109 a 112 de la LGT 2003 y sus normas reglamentarias de desarrollo: artículos 114 y 115 del RGIAT 2007.

La Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común vigente desde 2-10-2016, ha integrado y clarificado también en materia de notificaciones (artículos 40 a 46), el contenido de la Ley 30/1992 y de la Ley 11/2007 que han sido derogadas junto con gran parte de los preceptos del Real Decreto 1671/2009. No obstante, las previsiones relativas al registro electrónico, punto de acceso general electrónico de la Administración y archivo único electrónico producirán efectos a partir del 2-10-2018.

Según el artículo 109 de la LGT 2003 el régimen de notificaciones será el previsto en las normas administrativas generales (con las especialidades propias), por lo que debemos acudir en primer término a lo dispuesto en los artículos 40 a 46 de la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común (LPAC) vigente desde 2-10-2016, que regula tanto las condiciones generales de las notificaciones como la práctica de las mismas, bien en papel o preferentemente por medios electrónicos.

6. Plazos de las notificaciones.

Los términos y plazos establecidos en las Leyes obligan tanto a las Administraciones Públicas competentes para la tramitación de los asuntos, como a los interesados en los mismos.

Los plazos se pueden señalar por horas cuando sean inferiores a un día, entendiéndose que éstas son hábiles, siéndolo así todas las horas que formen parte de un día hábil, y se contarán de hora en hora y de minuto en minuto (antes no estaba regulado en la Ley 30/1992).

Siempre que por Ley no se exprese otra cosa, cuando los plazos se señalen por días, se entiende que éstos son hábiles, excluyéndose del cómputo los sábados (lo que también es novedad respecto de la Ley 30/1992), domingos y los declarados festivos. Cuando los plazos se señalen por días naturales, se hará constar esta circunstancia en las correspondientes notificaciones.

7. Plazos de prescripción.

En cuanto a la forma en que deben computarse los plazos fijados en años, es preciso acudir a lo que dispone el artículo 30 de la LPAC 39/2015 y artículo 5 del CC 1889: Si el plazo se fija en años, éstos se computarán a partir del día siguiente a aquel en que tenga lugar el acto de que se trate (de fecha a fecha). Si en el mes de vencimiento no hubiera día equivalente a aquel en que comienza el cómputo, se entenderá que el plazo expira el último día del mes. Cuando el último día del plazo sea inhábil, se entenderá prorrogado al primer día hábil siguiente.

8. Notificaciones por medios electrónicos

Conforme se establecía ya con carácter general en el artículo 59.1 de la LRJPAC 30/1992, en los procedimientos tributarios las notificaciones se practicarán por cualquier medio que permita tener constancia de la recepción por el interesado o su representante, así como de la fecha, la identidad y el contenido del acto notificado. La acreditación de que la notificación se ha efectuado correctamente deberá incorporarse al expediente, pues la carga de la prueba corresponde a la Administración.

La Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común (LPAC) ha establecido en su artículo 41 (desde el 2-10-2016) las condiciones generales para la práctica de las notificaciones, y en primer lugar la preferencia por los medios electrónicos, que se debe producir en todo caso cuando el interesado resulte obligado a recibirlas por esta vía de acuerdo con el artículo 14.2 de esta ley (personas jurídicas, entidades sin personalidad, y profesionales como notarios y registradores).

No obstante, la Administración puede practicar las notificaciones por medios no electrónicos en los siguientes supuestos:

a) Cuando se realice con ocasión de la comparecencia espontánea del interesado o su representante en las oficinas de registro y solicite en ese momento la comunicación o notificación personal.

b) Cuando por razones de asegurar la eficacia de la actuación administrativa resulte necesario practicar la notificación por entrega directa de un empleado público de la Administración notificante.

Los interesados que no estén obligados a recibir notificaciones por medios electrónicos, también podrán decidir y comunicar voluntariamente a la Administración en cualquier momento, que las notificaciones sucesivas se practiquen o dejen de practicarse por medios electrónicos. En los procedimientos iniciados a solicitud del interesado, la notificación se practicará por el medio que este señale (salvo que esté obligado a recibirla por medios electrónicos).

La Administración podrá establecer reglamentariamente la obligación de practicar las notificaciones por medios electrónicos, para determinados procedimientos o para ciertos colectivos de personas físicas que por razón de su capacidad económica, técnica, dedicación profesional u otros motivos quede acreditado que tienen acceso y disponibilidad de los medios electrónicos necesarios.

No obstante, según el artículo 41.2 de la LPAC 39/2015, en ningún caso se efectuarán por medios electrónicos las siguientes notificaciones:

a) Aquellas en las que el acto a notificar vaya acompañado de elementos que no sean susceptibles de conversión en formato electrónico.

b) Las que contengan medios de pago a favor de los obligados, tales como cheques.

Cuando el interesado fuera notificado por distintos medios (electrónicos y no electrónicos), se tomará como fecha de notificación la de aquélla que se hubiera producido en primer lugar.

En el ámbito estrictamente tributario, el Real Decreto 1/2010, de 8 de enero, de modificación de determinadas obligaciones tributarias formales y procedimientos de aplicación de los tributos y de modificación de otras normas con contenido tributario (BOE 19-01-2010), desarrolló la Ley 11/2007 para este ámbito, introduciendo un nuevo artículo 115 bis en el RGIAT 2007 sobre la práctica de notificaciones en direcciones electrónicas, que puede considerarse tanto un medio de notificación como un lugar para la práctica de las mismas.

9. La notificación por comparecencia. Diferencia de horas entre los intentos.

La notificación por comparecencia solo puede utilizarse cuando no sea posible efectuar la notificación al interesado o a su representante por causas no imputables a la Administración. Siguiendo el artículo 44 de la LPAC 39/2015 podemos mencionar tres causas que permiten utilizar este procedimiento:

– Cuando los interesados en el procedimiento sean desconocidos en el lugar o lugares que constan a efectos de notificación.

– Cuando se ignore el lugar de la notificación o el medio adecuado por el que puede efectuarse.

– Cuando intentada la notificación no se hubiese podido practicar, bien por ausencia u otra circunstancia obstativa (no cuando el propio interesado o su representante rehúse la notificación, pues en este caso el rechazo se equipara a la notificación).

Para usar este procedimiento la notificación ha debido ser previamente intentada al menos dos veces en el domicilio fiscal, o en el designado por el interesado (si se tratara de un procedimiento iniciado a solicitud del mismo), haciéndose constar en el expediente las circunstancias de los intentos de notificación. Bastará con un solo intento cuando el destinatario conste como desconocido en dicho domicilio o lugar, pues no tiene mucho sentido volver allí donde ya se sabe que no está ausente sino que es desconocido.

Respecto a la redacción del artículo 42.2 de la LPAC 39/2015 se observan al menos dos diferencias en el artículo 112.1 de la LGT 2003:

1. No exige que el segundo intento se realice en hora distinta, lo que sería conveniente pues si no hay nadie en el domicilio a una hora determinada del día, es muy probable que suceda lo mismo el resto de días de la semana. Tampoco se exige que el segundo intento se realice dentro de los tres días siguientes.

2. Basta con un solo intento de notificación cuando el destinatario resulte desconocido, lo que sin duda servirá para agilizar el trámite administrativo aunque puede perjudicar las garantías del contribuyente.

Aunque la LGT no señala cómo y cuándo debe practicarse el segundo intento de notificación, el artículo 42.2 de la LPAC 39/2015, que actúa como supletoria, establece que se realice en una hora distinta dentro de los tres días siguientes, y el Tribunal Supremo en Sentencia de 28-10-2004 ya había fijado como doctrina legal que a estos efectos la expresión en una hora distinta determina la validez de cualquier notificación que guarde una diferencia de al menos sesenta minutos a la hora en que se practicó el primer intento de notificación. Aclara el TS que la ley no pretende con esa segunda notificación que sea el propio interesado quien se hará cargo de ella, sino que, en defecto de aquél, exista alguna persona en el domicilio que pueda recibirla, y considera que existe una mayor probabilidad de que esto ocurra si la notificación se practica en «hora distinta» a aquélla en que se intentó la primera. No obstante, en otra sentencia de 10-11-2004 el TS interpreta que los intentos deberían hacerse en una «franja horaria distinta» (mañana y tarde, o primera y última hora de la mañana o de la tarde), para que realmente la probabilidad de encontrar alguna persona en el domicilio fuera mayor, lo que podría conseguirse notificando incluso en día festivo en función de la actividad del interesado. Haciéndose eco de esto la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común ha completado esta regulación, estableciendo que los dos intentos se realicen siempre uno antes y otro después de las 15 horas (o viceversa), dejando en todo caso un margen de 3 horas entre ellos.


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