201610.26
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La declaración anual del IVA no tiene efectos sobre el plazo de prescripción de las liquidaciones mensuales o trimestrales del impuesto

Según las Resoluciones del TEAC: 00799/2013 y 03468/2016, la presentación de la declaración-liquidación periódica mensual o trimestral es una obligación formal que constituye un instrumento necesario para el cumplimiento de la obligación material del pago de la deuda tributaria, la presentación de la declaración-resumen anual supone el cumplimiento de una obligación, meramente informativa, que facilita la gestión del Impuesto sobre el Valor Añadido, pero cuyo objetivo inmediato no es el pago de la deuda que resulta en cada período de liquidación.

Según el TEAC (TIB-1439566 y TIB-1439561), al no ser una actuación fehaciente del obligado tributario conducente a la liquidación o autoliquidación de la deuda tributaria, ya que en el resumen anual no se produce liquidación alguna, su presentación no tiene virtualidad interruptiva del plazo de prescripción del derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria. De acuerdo con este criterio, cada periodo de declaración prescribiría por el transcurso de cuatro años desde la finalización del plazo de presentación de la declaración-liquidación.

En este sentido el art. 66 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria regula los plazos de prescripción, mientras que los arts. 67 y 68 tratan, respectivamente, del cómputo de dichos plazos y de su interrupción.

Estos criterios suponen la “vuelta a la normalidad” tras la Sentencia SIB-62539, que habían cambiado esa interpretación a partir de 2009 al atribuir a la declaración-resumen anual un efecto interruptivo de la prescripción porque implicaba una ratificación de las declaraciones-liquidaciones presentadas a lo largo del año ya que “no se puede ignorar que a dicha declaración se acompañan las declaraciones liquidaciones trimestrales”.

El resultado, por lo tanto, es que el plazo de prescripción se inicia en el momento de la exigencia de la presentación de la liquidación mensual (o trimestral, en su caso), sin que se produzca la interrupción del período con la presentación de la declaración anual, en base a la cual, atendiendo al apdo. 5 del 68 de la LGT, «producida la interrupción, se iniciará de nuevo el cómputo del plazo de prescripción…». La Agencia Tributaria dispondrá, por lo tanto, de menos tiempo para iniciar una comprobación de IVA, puesto que la anterior circunstancia le confería, según el caso (tributación mensual o trimestral) hasta un año más para la iniciación del cómputo

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